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Oro 375 y contrastes de joyería: 375, 585 y 750

Actualizado 2026-10-09 · 6 min de lectura

La respuesta corta

La cifra de tres dígitos es la ley milesimal: partes de oro puro por cada mil. 375 es un 37,5 % de oro, o 9 quilates; 585 son 14 quilates; 750 son 18 quilates; 916 son 22 quilates. Junto a ella suelen figurar la marca del responsable y la del laboratorio oficial de contraste (u oficina de ensayo), además de marcas de fecha en sistemas como el británico.

La cifra es una ley, no un quilataje

375 no cuenta nada que puedas ver. Es la ley milesimal: partes de oro puro por cada mil partes de aleación. 375 significa 375 partes de 1,000, es decir, un 37,5 % de oro en peso; el resto es cobre, plata, zinc o paladio, que dan al metal su color y su dureza.

La antigua escala de quilates es el mismo dato expresado sobre 24. Nueve partes de oro entre veinticuatro son 9 ÷ 24 = 0,375: de ahí los 9 quilates y de ahí el 375. Las dos cifras se graban siempre para lo mismo, y una pieza puede llevar una, la otra o las dos. El quilate de una gema es una unidad de peso, 0,2 gramos, y no tiene nada que ver con esto.

Las marcas y su equivalencia

MarcaQuilatesOro puroDónde se ve
3759 ct37,5 %Joyería británica e irlandesa
41710 ct41,7 %Estados Unidos, donde es el mínimo legal
58514 ct58,5 %Estados Unidos, Alemania y buena parte de Europa
75018 ct75,0 %Alta joyería en todo el mundo
91622 ct91,6 %India, el Golfo y el Sudeste Asiático
99924 ct99,9 %Lingotes y piezas de China y Hong Kong

Los demás metales usan el mismo sistema. 925 es plata de ley, un 92,5 %; 958 es plata Britannia; 800 es una ley de plata continental frecuente en piezas europeas antiguas. PT950, o un 950 a secas, es platino al 95 %, con PT900 y PT850 para aleaciones más pobres; PD950 y PD500 son paladio.

Un contraste británico completo tiene tres partes obligatorias

Según la Hallmarking Act de 1973, una pieza ensayada en el Reino Unido lleva tres marcas estampadas por una de las cuatro oficinas de contraste.

  1. La marca del responsable. Dos o más iniciales dentro de un escudo con forma propia, registradas por la empresa que presentó la pieza: fabricante, importador o vendedor. Deja constancia de quién puso el artículo en el mercado, no necesariamente de quién trabajó en el banco.
  2. La marca de ley. La cifra misma, dentro de un contorno cuya forma indica el metal. Puede ir acompañada de una marca figurativa tradicional, opcional desde 1999: un león pasante para la plata de ley, una corona para el oro, un orbe para el platino.
  3. La marca de la oficina de contraste. La ciudad que ensayó el metal. Una cabeza de leopardo es Londres; un ancla, Birmingham; una rosa, Sheffield; y un castillo, Edimburgo. En piezas antiguas aparecen además Glasgow, Chester, Exeter, Newcastle, York y Dublín.

La letra de fecha —una sola letra en un escudo con forma propia, que cambia de forma y de tipografía en cada ciclo— es voluntaria desde 1998. Si está, fecha el ensayo con precisión. Si no está, no fecha absolutamente nada.

Marcas de convenio y marcas de importación

El símbolo de una balanza con la cifra de ley dentro es la Marca de Control Común, que se aplica en los países firmantes del convenio internacional de contrastación. El Reino Unido la reconoce legalmente sin volver a marcar la pieza, así que una pieza suiza o escandinava puede llevarla en lugar de la marca de una oficina británica.

La contrastación británica solo es obligatoria por encima de unos umbrales de peso pequeños: un gramo para el oro, 7,78 gramos para la plata, medio gramo para el platino y un gramo para el paladio. Una cadena fina de oro, unos pendientes ligeros de botón o un anillo apilable delgado pueden venderse con total legalidad sin marca alguna.

Los sellos estadounidenses son otro sistema

Estados Unidos no tiene oficinas de contraste ni contrastación obligatoria. Lo que hay es un sello de calidad que pone el propio fabricante: 10K, 14K, 18K, PLAT, STERLING o 925. Nadie independiente ha ensayado el metal.

La ley federal de sellado exige que la marca de calidad vaya acompañada de la marca registrada de la empresa que responde por ella. Por eso un 14K a secas, sin marca de fabricante en ninguna parte de la pieza, es motivo para mirar con más atención, aunque es habitual en artículos antiguos e importados y por sí solo no prueba nada.

También verás 14KP, de karat plumb: la aleación es exactamente de 14 quilates y no queda ligeramente por debajo, una distinción que importaba cuando las tolerancias estadounidenses admitían medio quilate de merma. Las piezas continentales llevan a veces un 18 o un 750 a secas, con el rombo del fabricante y sin marca de ciudad.

Las marcas que significan que no es oro macizo

Aparecen junto a la cifra de ley o en su lugar, y cambian el valor de una pieza en un orden de magnitud.

  • GP: gold plated, chapado en oro. Unas pocas micras de oro electrodepositadas sobre metal común.
  • GF, normalmente en forma de fracción, como 1/20 12K GF: gold filled. Una capa de oro de ley adherida al núcleo que supone al menos una vigésima parte del peso del artículo. Mucho más duradera que el chapado, pero sigue sin ser macizo.
  • RGP o HGE: oro laminado y electrochapado grueso. Recubrimientos finos, diga lo que diga la palabra «grueso».
  • Vermeil: plata de ley con una capa de oro encima, sellada a menudo solo con 925.
  • EPNS: alpaca electrochapada, que no lleva plata ninguna.

La sorpresa más habitual es una pieza de un amarillo cálido sellada con 925: el cuerpo es plata y el color es un recubrimiento. Busca desgaste en las partes salientes, un tono gris o rosado más frío que asoma por debajo y una línea verde donde el chapado ha fallado en un canto.

Cuando no hay marca, o la marca miente

Una pieza sin marcar no es una pieza falsa. Las marcas faltan por razones corrientes: el artículo está por debajo del umbral legal; se hizo en un país sin régimen de contrastación; es anterior a la ley que lo regula; se ajustó de talla y el joyero cortó justo el tramo del aro donde estaba el sello; o cuarenta años de uso han acabado por alisar la marca.

Las marcas también pueden mentir. Hay sellos de ley estampados sobre artículos chapados, y un sello es tan honrado como quien sostuvo el punzón. Lo que zanja la ley es un ensayo: XRF en una joyería, rápido y no destructivo, aunque lee solo las primeras micras y una capa gruesa de gold filled puede engañarlo; o la prueba de piedra de toque y ácido, que atraviesa el recubrimiento y deja una pequeña señal en el metal.

Fotografiar un contraste para que se pueda leer

Las marcas se estampan poco profundas y muchas veces no llegan al milímetro, así que la fotografía hace casi todo el trabajo.

  • Limpia la zona con un paño seco. No la pulas, y a una pieza antigua no la pulas en absoluto.
  • Ilumina desde un lado, no de frente. La luz rasante mete sombra en los huecos del punzón y los hace legibles; el flash directo los aplana hasta hacerlos desaparecer.
  • Apoya la pieza en una superficie oscura y sin brillo y usa el modo macro del móvil, alejándote un poco si el objetivo se niega a enfocar.
  • Fotografía por separado el interior del aro, la lengüeta del cierre, el dorso de la asa de un colgante y el vástago del pendiente. Las marcas se reparten entre componentes más a menudo de lo que se cree.

Carat transcribe lo que está estampado y no lo que supone —750 se queda en 750, no en «oro de 18 quilates»— y solo después interpreta la marca, que es el único orden que te permite comprobar su razonamiento. Cómo funciona explica el resto, y cuánto valen tus joyas cuenta cómo entra la ley en la cifra de fundición.

El sello de oro 375 mlm indica que la pieza contiene 375 milésimas de oro puro sobre mil partes totales, lo que equivale a una proporción del 37,5 % o 9 quilates. La indicación «mlm» corresponde a la abreviatura de milésimas, el estándar métrico utilizado internacionalmente para catalogar la pureza de los metales preciosos.

En la legislación española y de varios países europeos, esta pureza está clasificada oficialmente como oro de segunda ley, a diferencia del oro de 750 milésimas (18 quilates), considerado de primera ley. Para comercializarse con plenas garantías en España, las piezas deben portar tanto el contraste del fabricante como la marca acreditada por un laboratorio oficial autorizado.

Valor de mercado del oro ley 375 frente al oro 750

El valor metálico del oro ley 375 equivale con exactitud a la mitad del valor del oro de 18 quilates (750), debido a que contiene un 37,5 % de oro fino frente al 75 % de este último. En tasaciones para recompra o reciclaje de metal, el precio se liquida exclusivamente en función de los gramos reales de oro puro.

Esto genera diferencias claras de rendimiento:

  • Una pieza de oro 375 aporta 0,375 gramos de oro fino por cada gramo de peso.
  • Una pieza de 750 aporta el doble, es decir, 0,750 gramos de oro puro por gramo.
  • Una pieza de oro puro (24 quilates o 999) contiene prácticamente el 100 % de metal noble.

En piezas de joyería terminadas, el oro amarillo 375 aporta una resistencia superior al desgaste diario por su mayor contenido de cobre y plata, a cambio de un valor intrínseco inferior.

Preguntas frecuentes

¿El 375 es oro de verdad?

Sí. 375 son 9 quilates, oro a efectos legales en el Reino Unido, y un 37,5 % de pureza en peso. El 62,5 % restante es aleación, y por eso el de 9 quilates es más duro, se oscurece con más facilidad y su metal vale bastante menos de la mitad que el de una pieza de 18 quilates del mismo peso.

¿Qué diferencia hay entre 585 y 750?

585 son 14 quilates, un 58,5 % de oro. 750 son 18 quilates, un 75 % de oro. A igual peso, una pieza de 18 quilates contiene alrededor de un 28 % más de oro que una de 14, de modo que su valor de fundición es mayor en una proporción parecida.

¿Por qué mi anillo amarillo lleva un 925?

925 es plata de ley. Una pieza amarilla sellada con 925 es casi siempre plata chapada en oro, que se vende como vermeil u oro sobre plata. Mira las partes salientes y el interior del aro por si asoma un tono gris más frío donde el chapado se ha gastado.

¿Que no haya contraste significa que la pieza no es de oro?

No. La contrastación británica solo es obligatoria por encima de un gramo en el oro, y muchos países nunca la exigieron. Los ajustes de talla, el uso intenso y la edad borran marcas. Una pieza sin marcar necesita un XRF o una prueba de ácido para establecer su ley, no una suposición en un sentido ni en otro.

¿Qué significa el 916 en el oro indio?

916 son 22 quilates, un 91,6 % de oro puro, la ley tradicional en India, el Golfo y el Sudeste Asiático. Es bastante más blando y de un amarillo más intenso que el de 18 quilates, y su ley alta hace que el peso sea el factor dominante en lo que vale la pieza.

¿Qué significa la marca de oro 375 mlm?

La inscripción 375 mlm significa 375 milésimas de oro puro por cada mil partes de aleación (un 37,5 %). Equivale a 9 quilates y corresponde a la denominación legal de oro de segunda ley en países como España.

¿Cuánto vale el oro de ley 375 respecto al de 18 quilates?

Al peso o para fundición, el oro de ley 375 vale exactamente la mitad que el oro de 18 quilates (750), porque aporta un 37,5 % de oro fino frente al 75 % del oro tradicional de primera ley.